Diferencia entre el cine
y la televisión
COMENTARIO VIDEOCONFERENCIA
(Ing.
Miguel Emilio Aparicio. Guatemala.)
Cuando hablamos de la televisión y el
cine como medios, se puede decir que son parecidos, aunque no iguales. La
televisión transmite programas que puede ser de diferentes modalidades como educativos,
informativos y de entretenimiento, y es un medio masivo. En el cine, no
encontramos nada en directo, todo es diferido, no es en tiempo real y emplea un
sinfín de efectos que no encontramos en los programas de televisión.
Ahora bien, si hablamos de producción, entre el cine y la televisión no existe una diferencia real, toda producción es cinematografía. La diferencia la fueron haciendo las limitaciones técnicas de la televisión, que desde un principio, en sus producciones proyectaban imágenes “planas”, (llamadas así por la carencia de efectos tridimensionales, algo que sí se puede apreciar en el cine).
Los objetivos de la televisión son
formar, informar y entretener, pero el cine tiene otro tipo de objetivos más
emotivos, como el comunicar una historia al espectador y provocarle todo un
número de emociones como la risa, llanto, intriga, suspenso, horror,
romanticismo aquí cobra gran importancia el aspecto emocional de la
comunicación audiovisual, algo que puede ser aprovechado para crear
producciones con fines educativos. El narrar una historia para transmitir toda
una serie de sentimientos y utilizar imágenes con gran carga visual y una
infinidad de efectos especiales impactantes, es lo que hace que el cine sea
considerado un arte.
Aplicación
andragógica
La
mayoría de las personas ven las películas desde un televisor y la televisión
ejerce un gran poder sobre la población, especialmente en los niños y jóvenes. Es la televisión la que incide realmente en la sociedad, la que con
mayor fuerza aporta cultura y costumbres, creando movimientos de opinión y de
comportamiento. Sin embargo, cuando se ve una película desde el televisor, hay
muchas distracciones que hacen que se pierda el hilo de la trama, es por ello
que resulta mejor llevar a los alumnos al cine o llevar la película a las
aulas.
El cine en las aulas no necesariamente debe ser utilizado como un instrumento didáctico más, las tramas
y los temas del cine deben ser llevados
a las aulas como elemento reflexivo y, por ende, orientador de comportamientos. Se debe incidir en el valor de aprender de
los otros, en la adquisición de la sensibilidad hacia valores expresivos,
cognoscitivos y creativos.
Una película no basta con verla. Hay que analizarla con ojo crítico para
comprenderla mejor y valorar el cine como contador de historias, como
transmisor de valores y como portador de arte y de conocimientos.
Lo que se puede hacer en las aulas de la universidad es formar grupos de
trabajo, luego leer, estudiar e interpretar la película y, si es posible,
investigar sobre su entorno, sus características principales y llevar la
película a situaciones didácticas relacionadas con otros conocimientos. Se
pueden realizar exposiciones y/o discusiones grupales.



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